Dublín ha sido nombrada la mejor ciudad donde jugar al poker en Europa, de acuerdo a la revista de poker "Bluff Europe". La ciudad irlandesa fue elegida al vencer a Londres, la ganadora del año pasado. Ámsterdam, Viena y Barcelona completan el tercer, cuarto y quinto puesto respectivamente.
La revista Bluff citó a la proliferación de salas de poker como Fitzwilliam, Sporting Emporium y Silks, el éxito del Abierto Irlandés de Poker, y los muchos juegos de poker a nivel popular, como pruebas de la calidad de Dublín como destino para jugar poker.
La elección no cayó bien en Londres, que tiene el mayor escenario de poker de Europa. "Esto introdujo un montón de burlas desde el otro lado del Mar de Irlanda, donde son muy protectores de su fantástico ambiente de poker", dijo Philip Conneller, editor de la revista de poker. "Pero este año realmente había sólo un candidato. Como habitantes de una ciudad más pequeña, los jugadores de poker de Dublín son un grupo mucho más unido y tienen una reputación de ser más amistosos y más relajados que los londinenses. Un merecido ganador".
Estas noticias no resultaron una sorpresa para el prominente jugador de poker Liam el "caballero" Flood, el hombre a quien se le atribuye haber llevado el Texas Hold"em a Irlanda. "Lo que diferencia a Dublín de otros lugares es la diversión. Existen muchas personas con buen carácter jugando al poker en Dublín y eso se puede ver en las bromas que se hacen en las mesas de poker", expresó. "Actualmente hay muchas personas que quieren jugar al poker y la gente que dirige las salas de juegos de cartas se está concentrando en el poker. Todo el mundo es atendido como corresponde aquí en Irlanda, desde el jugador de poker que invierte sólo 10 euros hasta el que quiere apostar mil.
Siguiendo con su comentarió, apuntó que "muchos de los jugadores ingleses juegan tensos y muchos de los jugadores irlandeses son apostadores relajados, pero por supuesto, puedes encontrar de todo en el medio". Flood también agregó que el éxito del Abierto Irlandés de Poker es uno de los factores en la elección de Dublín como destino de poker, ya que atrajo 1000 jugadores de poker de toda Europa que estaban dispuestos a pagar el costoso precio de entrada de 4500 euros.